Javier Clemente hizo debutar a Zuhaitz Gurrutxaga en un escenario de máxima dificultad, el Vicente Calderón, en una temporada en la que la Real peleaba por no bajar a Segunda y en una novedosa defensa de cinco. Y contra Jimmy Floyd Hasselbaink, al que se le caían los goles. Gurrutxaga hizo un gran partido, pero Díaz Vega le aguó el debut con una inmerecida expulsión. Incluso aguantó un alevoso codazo de Hasselbaink que la Real denunció y que le costó una sanción.