Cada vez que me veo a mi misma haciendo drama por algo, viene a mi mente esta frase, y no hablo del drama telenovelero, no, hablo de los pequeños dramas que se nos presentan día a día, en donde las cosas no salen como esperábamos, cuando creemos que merecemos tal o cual cosa y la situación se desvía de camino, de tiempo y de espacio, cuando las personas no actúan de acuerdo con nuestras expectativas, cuando sentimos que perdemos el control. Entra el EGO y comienza el drama.