Enamorarse no es estúpido, el enamorado o enamorada se vuelve monotemático y aunque en apariencia esta retraído o retraída, no debe ser sujeto ni de risas, mofa o abuso. El enamorado no esta abatido, eso déjaselo a la tragedia y al romanticismo pegajoso.
El enamorado no se anula aunque en la mitología por ejemplo, se alude a Ares cuando sucumbe ante Afrodita, pasaje en el que Ares pierde su rudeza en favor de conquistar a Afrodita. En el cine, muchos recuerdan la mirada de Nicolas Cage en "Un Ángel enamorado". La literatura ilustró lo propio con Don Quijote de la mancha y su idealizada Dulcinea. Mencionemos también una historia bíblica como la de Sansón y Dalila en el antiguo testamento.
No te avergüences por estar enamorado o enamorada, pero tampoco permitas que abusen de tu "trance". Que el amor no te saque de la realidad.