El digno recibimiento del imperio, lleno de presunción y elegancia, junto con el protocolario encuentro entre el emperador Sarabian y la reina Ehlana, trae como consecuencia el primer gran problema para la misión de nuestros amigos
El digno recibimiento del imperio, lleno de presunción y elegancia, junto con el protocolario encuentro entre el emperador Sarabian y la reina Ehlana, trae como consecuencia el primer gran problema para la misión de nuestros amigos