Luis Arconada debutó en la Real en partido europeo contra el Liverpool, pero aquella, como el propio guardameta dijo siempre, no fue una oportunidad real para hacerse con la portería txuri urdin de manera definitiva. Eso llegó unos meses más tarde, cuando Irulegi le colocó en el puesto que hasta entonces le estaba dando a Urruti en un partido de Copa contra el Celta y otro de Liga ante el Elche. Desde ahí, la portería de la Real tuvo dueño indiscutible hasta 1989.