Se han puesto puentes de plata a tanto energúmeno,
se han perdido tantos nortes en tantas superficies,
que la rosa de los vientos va como un molinillo
buscando que alguien pare el viento.
Tantas cuerdas se tocan ya en tantos instrumentos,
que las melodías se evaporan sin encontrar un puerto
donde hallar descanso, una mano amiga,
algo de alimento.
Mas las fauces del espacio son como centinelas
oteando al futuro las malas artes que pudieran valerle
para cortar alas, vendar ojos, amordazar palabras
y así palomas, águilas y hombres tenerlos como esclavos.
No hay que callar, gritar es lo más sano para las plumas,
lo mas duro para esas alturas que buscan los criminales,
lo mas satisfactorio para cantar en libertad.
He destruido puentes en busca de la aurora,
quitado vendas, y he salido a acariciar los bosques,
así si un dia desaparezco, estaré en el aire, en un grito
en la voz que te llegue al oído empujada por el viento,
estaré señalando al horizonte el camino
donde encontrar los besos.
Chema Muñoz©