La Real Sociedad no aprovechó el mercado de invierno cuando se inauguró en la temporada 1994-1995, y hubo que esperar un año más para conocer al primer futbolista que incorporó en esa ventana de fichajes. Fue el chileno Miguel Ramírez, que llegó cedido, procedente del Colo Colo colombiano. A Javier Irureta le costó mucho hacerle un hueco en su equipo, aunque dejó una impronta de profesionalidad intachable y de mucha raza en el campo. Si no siguió en la Real fue, sobre todo, porque los compromisos internacionales, en un calendario aún más caótico que ahora, le habrían hecho perderse muchos partidos de txuri urdin.