
Sign up to save your podcasts
Or


Dios no se mueve por nuestro reloj, sino por Su propósito. En Eclesiastés 3 aprendemos que hay un tiempo para todo, pero el tiempo de Dios es perfecto: revela Su amor, Su gracia y Su gloria en nuestra vida. Lo pasajero se va… pero lo que Dios hace permanece.
By IBA LleidaDios no se mueve por nuestro reloj, sino por Su propósito. En Eclesiastés 3 aprendemos que hay un tiempo para todo, pero el tiempo de Dios es perfecto: revela Su amor, Su gracia y Su gloria en nuestra vida. Lo pasajero se va… pero lo que Dios hace permanece.