En la misteriosa Edad Media, los caballeros templarios constituyeron la orden medieval más poderosa. Eran vistos por sus contemporáneos con una mezcla de admiración por su valentía y de recelo por las riquezas acumuladas. Perdieron Tierra Santa ante los musulmanes, y poco después llegaron las terribles acusaciones, lanzadas por el rey francés Felipe IV que ocasionaron una fuerte persecución.