Esta absorbente crónica novelada reconstruye los crímenes del Mataviejas que aterraron al Santander de los años ochenta. Con un estilo literario y cuidado, el texto teje una atmósfera opresiva, sumergiendo al lector en la psicosis colectiva que se apoderó de la ciudad. Más allá de la mera exposición de hechos, la narración humaniza a las víctimas, mujeres ancianas y solitarias, y detalla la minuciosa investigación policial. Es un relato inmersivo y escalofriante que explora la psicología del asesino y la profunda cicatriz que sus actos dejaron en la sociedad, trascendiendo la simple crónica de sucesos.