El Gobierno de España está finalizando los detalles para **incrementar el salario mínimo un 3,1%**, situándolo en **1.221 euros brutos** distribuidos en catorce pagas. Aunque esta medida beneficia directamente a los empleados con rentas bajas, el Estado proyecta obtener un **beneficio neto superior a los 311 millones de euros** gracias al aumento en las cotizaciones a la Seguridad Social. No obstante, esta subida también conlleva un **crecimiento en el gasto público**, debido a que eleva los límites de renta para acceder a diversos subsidios por desempleo y ayudas agrarias. Paralelamente, el Ministerio de Trabajo busca prohibir que las empresas utilicen complementos salariales para neutralizar estas alzas, una iniciativa que ha generado **fuertes tensiones con la patronal y el Ministerio de Economía**. El conflicto normativo podría escalar hasta los tribunales, ya que los empresarios exigen que un cambio de tal magnitud se tramite como proyecto de ley.