España se ha posicionado como **líder de la Unión Europea en investigación clínica** durante el año 2025, destacando especialmente en el desarrollo de fármacos contra el cáncer y enfermedades raras. A pesar de este éxito, el sector enfrenta una **grave inestabilidad laboral** y una falta de financiación pública, ya que la gran mayoría de los estudios dependen de la inversión privada. Los expertos advierten sobre el **exceso de burocracia** y la sobrecarga de trabajo que sufren los investigadores, factores que impulsan la fuga de talento al extranjero. Además, existe una contradicción significativa entre el liderazgo en ensayos y el **largo tiempo de espera**, superior a los 600 días, para que los nuevos medicamentos lleguen a los pacientes. Esta situación pone de manifiesto la necesidad de **aumentar la inversión estatal** y agilizar los procesos administrativos para no perder la competitividad actual. En definitiva, el sistema requiere reformas estructurales para equilibrar su **potencial científico** con la realidad administrativa y laboral del país.