El relato novelado sobre la habitación quinientos diez del Hotel Corona de Aragón sumerge al lector en la trágica jornada del incendio de mil novecientos setenta y nueve. Centrada en la historia ficticia de un matrimonio, la narración teje con maestría elementos reales y una profunda sensibilidad literaria. Más allá de la crónica de sucesos o la leyenda paranormal, el texto explora el drama humano, el amor y la pérdida en medio del caos. Es una evocadora reconstrucción del pánico y el dolor, convirtiendo un espacio físico en un poderoso símbolo de la memoria y del indeleble impacto de la tragedia.