La bruma de una noche de verano de mil novecientos setenta y cinco envuelve el cortijo de Los Galindos, escenario de una masacre que segó cuatro vidas y sembró el terror en la campiña sevillana. Este relato novelado se adentra en las profundidades de uno de los enigmas más oscuros de la crónica negra española. Con un estilo literario y evocador, la narración reconstruye la atmósfera opresiva del latifundio andaluz, explorando las rencillas, los silencios y los miedos que tejieron una red de impunidad. Más que una crónica de sucesos, es un viaje a la España profunda, un retrato de un crimen sin resolver que se convirtió en leyenda.