¿Por qué nos cuesta tanto comprometernos? La mayoría de las veces es porque comprometerse es tomar decisiones, elegir un camino, y cuando elegimos uno, perdemos otros. Elegir es descartar.
¿Por qué nos cuesta tanto comprometernos? La mayoría de las veces es porque comprometerse es tomar decisiones, elegir un camino, y cuando elegimos uno, perdemos otros. Elegir es descartar.