En las próximas semanas, la Asamblea Nacional deberá elegir al nuevo Defensor o Defensora del Pueblo de Panamá, una decisión clave para el fortalecimiento de la democracia y la protección de los derechos humanos en el país.
Diversas organizaciones de la sociedad civil han hecho un llamado a que este proceso sea transparente, participativo y basado en méritos. Señalan que quien asuma este cargo debe contar con solvencia moral, trayectoria comprobada en la defensa de los derechos humanos y plena independencia frente a intereses políticos o económicos.