Catorce mil millones de euros detectados en subvenciones descontroladas en un sólo año. Ese es el modelo socialista de casi todos los partidos españoles, que acaba generando un círculo vicioso y perverso: despilfarro descontrolado que vacía las arcas y justifica la búsqueda de más y más ingresos para el Estado mediante la extracción masiva de rentas a los ciudadanos vía impuestos y deuda pública, desviando nuevamente ese dinero hacia subvenciones sin fiscalizar que suelen llenar los bolsillos de dirigentes y bolsas de votantes.