“MI BANDERA MI REGIÓN”
La bandera de la Región de Murcia es rectangular y consta de cuatro castillos y siete coronas reales en el ángulo inferior derecho, dispuestas en cuatro filas, todo ello sobre fondo rojo carmesí o Cartagena.
Los cuatro castillos recuerdan el carácter fronterizo del viejo Reino de Murcia, que era encrucijada entre las coronas de Aragón y Castilla. Las siete coronas simbolizan los sucesivos privilegios otorgados por la corona castellana al antiguo Reino de Murcia, debido a los distintos favores a la causa real.
Recordar de dónde venimos, nuestra historia y la importancia de nuestra Región, con su identidad más que contrastada, debería bastar para levantar nuestra voz, y recuperar la dignidad que en siglos pasados ostentaba nuestra Región.
Miramos atrás, y como dice el refrán “todo tiempo pasado fue mejor”. Los tiempos han cambiado, y aunque las guerras ya no se disputan en un campo de batalla, los caballeros no visten armadura, los territorios están delimitados, los reyes siempre son los mismos, y las damas ya no esperan ser salvadas por ningún príncipe, el trágico aire que inunda nuestra Región, dificulta cada vez más, nuestra respiración.
El gobierno de nuestra Región, está acabando con el buenismo y la pleitesía de la que siempre han hecho gala, los ciudadanos de nuestra Comunidad. La defensa de nuestros recursos, cultura, calidad de vida se encuentra amenazada y esta vez no contamos con caballeros capaces de representar nuestra bandera en los campos de batalla, ni con reyes que a cambio de apoyos nos devuelvan favores.
Cada vez más, la Región, se parece a esa pelota de tenis, que va de un lado a otro, esperando caer en algún campo, para hacer un punto, ya que los contratiempos que atraviesa nuestra Región, no se pueden solucionar, porque no es competencia de nadie.
La preocupación de los ciudadanos por la falta de empleo, la educación, los retrasos en las ayudas sociales, la pobreza, los transportes públicos ponen de manifiesto la infrafinanciación a la que está sometida la Región de Murcia. La penosa situación, se ve agravada por un gobierno, que para perpetuarse no tuvo más remedio que situar, como cabeza visible al frente de la gestión de la Comunidad, a la única persona que no había tenido ningún pasado confuso en la política, claro el problema es que tampoco tenía un pasado profesional.
Nuestros recursos naturales, amenazados y muertos a pesar de los avisos de la madre naturaleza, de los avisos de técnicos que adelantaban que lo peor estaba por llegar, pero esos informes acabaron en algún cajón en el mejor de los casos y otros con peor suerte, en la basura. El Mar Menor agotado, sin adoptar solución alguna, y eso que por el año 1987, se elaboró un proyecto para garantizar la salud de la laguna, proyecto que fue pagado, pero nunca ejecutado. Muchos más vinieron detrás, que corrieron la misma fortuna, pagados y nunca ejecutados. Los problemas de las inundaciones que acechan a los municipios de nuestra Región, ¿Dónde están las limpiezas de los márgenes del río, que se hacían de manera habitual?
¿Para cuándo un sistema infraestructuras hidráulicas de gran capacidad? Podrían, empezar por desempolvar los proyectos que están pagados y guardados en un cajón.
Infrafinanciación, catastrófica gestión del dinero público, nula representación en el gobierno nacional, y la última declaración, del presidente de la Comunidad a los medios, contestando a la pregunta ¿cómo se puede solucionar los problemas de la Región? Nos dice que poco se puede hacer, porque el gobierno de la nación nos tiene manía. Entonces, que nos queda a los ciudadanos, ¿esperar que el partido popular gobierne en España, ¿cómo ya han hecho y no hemos notado cambio alguno?
Otras regiones como Cantabria, Canarias, han conseguido lo que necesitaban, porque sus representantes no les deben nada a nadie. Somos Región, un partido regionalista que hace falta, porque es nuestro futuro el que está en juego, es nuestra Región y es nuestra bandera.