El día que Rebeca se fue...
Fue como si las flores perdieran su color.
Fue como un verano sin sol. Fue como si la memoria perdiera al querer una canción interpretar. Fue donde a la muerte conocí de cerca (aún dejando atrás la cantidad de enfrentamientos con la misma calavera, por mi carrera) Fue como sí el aroma se perdiera, como si no pudiera respirar, tipo disnea. Como si la vida su brillo extinguiera y su fulgor...su estrella, no se pusiera en el firmamento, no hubiera el si yo hubiera, y a la luna ya no la creyera de queso.
El día que se fue Rebeca...se fueron las coplas, se fueron los vientos de esperanza, y quedó el dolor...que nunca se acaba.
Ha pasado tiempo desde que se fue Rebeca...pero parece que su ausencia nunca va a sanar...todos los días me pega
¡Carajo! ¡Cómo me duele su partida! Desde un 11 de Febrero no encuentro la salida. Me hace tanta falta...cada día...que a veces quisiera salir a buscarla...aunque sé que el camino sólo es de ida...