Si vamos a hacernos responsable de nuestras vidas, y es lo que haremos, vamos a hacerlo bien, del todo y con todo. Tú eliges, aun sin darte cuenta, todo lo que pasa en tu vida. Dicho esto, es bien bonito hablar de manifestación haciendo referencia a manifestar las cosas que queremos o nos gustas: el trabajo, la pareja, el auto, el viaje, etc., etc., etc. Sin embargo, lo que se les olvida decirnos es que, asi como manifestamos lo que queremos, tenemos exactamente el mismo poder para manifestar lo que no queremos, lo que no nos gusta. Lo que pasa es que esa manifestación la hacemos sin siquiera darnos cuentas, y luego, tenemos la osadía de culpar a la vida o al destino o a quien se nos cruza en frente de las cosas "malas" que nos suceden. Pero ni querida, no podemos subestimar el poder de nuestros pensamientos, ni el poder de manifestación que tienes. Aquí te explico cómo es que, sin darnos cuenta, manifestamos diariamente, incluso lo que no queremos. Y te invito a hacerte cada día más consciente de cada pensamiento que tengas y cómo puede crear una realidad que deseas o que no deseas.
Es momento de usar el poder que se nos ha regalado a nuestro favor, y el de todos los demás, para crear la vida que queremos y merecemos. La tierra prometida está en ti.