Es una evidencia que el mundo está cambiando a ritmo vertiginoso, lo que ayer era novedoso, hoy ya es obsoleto, todo va muy deprisa, también en cuanto a creencias, valores, tradiciones y costumbres. Las religiones no son una excepción. La mayoría de ellas, han tenido y tienen un claro retroceso de sus feligreses, y cada vez hay más personas en el mundo que se consideran agnósticas o claramente ateos. Tradiciones de hace miles de años están padeciendo una crisis de creyentes que es totalmente obvio, por ejemplo en la religión católica cristiana, en la que ya hace años que faltan sacerdotes y también seguidores.
De las tres grandes religiones monoteístas, la cristiana, la judía, y el islam, sólo ésta, la musulmana es la que aún permanece creciendo en número de seguidores y sigue expandiéndose por todo el planeta. Incluso el budismo, que tuvo su auge de crecimiento en las décadas de los 60 hasta el año 2.000, ha ido retrocediendo en número de practicantes y creyentes. Pero hay otras miles de religiones en el mundo, y según un estudio de antropólogos y teólogos especialistas en religiones, la mayoría de ellas padecen una crisis de seguidores nunca vista en la historia.