
Sign up to save your podcasts
Or


Este tal Vito Quiles, que enrealidad se llama Víctor Zopellari Quiles, en mi opinión, se ha erigido como unlátigo para la izquierda, pero yo no le he visto actitudes violentas nimaleducadas. No obstante, tiene hasta cuatro procedimientos abiertos contra él;uno por calumnias e injurias presentado por el portavoz de la FACUA que le pide9 años de prisión y multa de 60 mil euros; el segundo por delito de odiopresentado por una asociación llamada “Libres y combativas”; el terceropresentado por Beatriz Corredor, exministra y presidenta de Red Eléctrica quele acusa de revelación de secretos, acoso e intimidación. El cuarto es el másreciente. Lo acaba de interponer Begoña Gómez, la presidenta, perdón, laconsorte de su excelencia don Pedro Sánchez Castejón, el adalid de lasocialdemocracia internacional. Laseñora Gómez ha demandando a Quiles por supuestos delitos de agresión, acoso eintimidación.
Esevidente que el trabajo de Quiles es polémico, crea controversia y muyposiblemente, el muchacho en más de una ocasión se resbala y mete la pata. Hapodido equivocarse, claro, ya dirán los jueces si ha incurrido en delitos. Siha sido así, que el peso de la ley caiga sobre él, por supuesto.
Abordar a una persona pública enla calle con una cámara y un micrófono es acoso? Hombre, pues no. Eso es elcanutazo de toda la vida, es decir, una persona pública es abordada en la víapública sin que haya permiso ni pacto expreso. Y en ese momento, las normas deeducación han de prevalecer. El periodista e informador está en su derecho depreguntar y el interpelado está en su derecho de atender a las preguntas ohacer caso omiso y no responder.
Cuandoalguien no quiere responder y ni siquiera se detiene lógicamente resultaincómodo que el periodista insista y le acompañe hasta que se meta en un coche,en un portal o cruce la calle. Pero ¿qué pasa? Pues pasa que algunos de losobjetivos de Quiles no tienen, tal vez, capacidad para lidiar con habilidad lasituación y optan por la espantada. Así que ponen a su guardia de corps adefenderles de la invasión de su espacio íntimo y personal.
BegoñaGómez es persona pública desde que su marido es presidente del Gobierno. Podríahaber sido una figura discreta como las mujeres de Zapatero o Rajoy. Pero ellano quería ser un florero, lo cual es digno de encomio. Ella quería demostrar suvalía y sus capacidades. El problema es cómo hizo esa demostración. Se estáinvestigando cómo procedió y hay un Juez que ha hecho una instrucción y que laha procesado hasta por cuatro presuntos delitos. Por lo tanto, Begoña Gómez esun personaje de interés público e informativo al que se le puede hacer uncanutazo si existe la oportunidad. Olé por Quiles que se enteró de que la mujerestaba tomando un café con dos amigas en un bar. Alguien le daría el chivatazo.Así que Quiles se planta en el sitio y aborda a la señora.
By Ángel G. MorónEste tal Vito Quiles, que enrealidad se llama Víctor Zopellari Quiles, en mi opinión, se ha erigido como unlátigo para la izquierda, pero yo no le he visto actitudes violentas nimaleducadas. No obstante, tiene hasta cuatro procedimientos abiertos contra él;uno por calumnias e injurias presentado por el portavoz de la FACUA que le pide9 años de prisión y multa de 60 mil euros; el segundo por delito de odiopresentado por una asociación llamada “Libres y combativas”; el terceropresentado por Beatriz Corredor, exministra y presidenta de Red Eléctrica quele acusa de revelación de secretos, acoso e intimidación. El cuarto es el másreciente. Lo acaba de interponer Begoña Gómez, la presidenta, perdón, laconsorte de su excelencia don Pedro Sánchez Castejón, el adalid de lasocialdemocracia internacional. Laseñora Gómez ha demandando a Quiles por supuestos delitos de agresión, acoso eintimidación.
Esevidente que el trabajo de Quiles es polémico, crea controversia y muyposiblemente, el muchacho en más de una ocasión se resbala y mete la pata. Hapodido equivocarse, claro, ya dirán los jueces si ha incurrido en delitos. Siha sido así, que el peso de la ley caiga sobre él, por supuesto.
Abordar a una persona pública enla calle con una cámara y un micrófono es acoso? Hombre, pues no. Eso es elcanutazo de toda la vida, es decir, una persona pública es abordada en la víapública sin que haya permiso ni pacto expreso. Y en ese momento, las normas deeducación han de prevalecer. El periodista e informador está en su derecho depreguntar y el interpelado está en su derecho de atender a las preguntas ohacer caso omiso y no responder.
Cuandoalguien no quiere responder y ni siquiera se detiene lógicamente resultaincómodo que el periodista insista y le acompañe hasta que se meta en un coche,en un portal o cruce la calle. Pero ¿qué pasa? Pues pasa que algunos de losobjetivos de Quiles no tienen, tal vez, capacidad para lidiar con habilidad lasituación y optan por la espantada. Así que ponen a su guardia de corps adefenderles de la invasión de su espacio íntimo y personal.
BegoñaGómez es persona pública desde que su marido es presidente del Gobierno. Podríahaber sido una figura discreta como las mujeres de Zapatero o Rajoy. Pero ellano quería ser un florero, lo cual es digno de encomio. Ella quería demostrar suvalía y sus capacidades. El problema es cómo hizo esa demostración. Se estáinvestigando cómo procedió y hay un Juez que ha hecho una instrucción y que laha procesado hasta por cuatro presuntos delitos. Por lo tanto, Begoña Gómez esun personaje de interés público e informativo al que se le puede hacer uncanutazo si existe la oportunidad. Olé por Quiles que se enteró de que la mujerestaba tomando un café con dos amigas en un bar. Alguien le daría el chivatazo.Así que Quiles se planta en el sitio y aborda a la señora.