Vuelve uno de la semana santa pensando que sehabían acabado las procesiones y resulta que no. Bueno, son otras procesiones,estamos de acuerdo. En estas no hay bandas de cornetas y tambores, pero sí quehay mucha expectación. Los que desfilan son los implicados, directa o indirectamente,en presuntos casos de corrupción. La presunción, siempre, que es un principio básicode la justicia. Todo el mundo es inocente hasta que un juez diga que no.
Algunos de los protagonistas del desfile yocreo que tenían muy reciente lo de ver imágenes de vírgenes procesionando.Cuando vi a Jesica, la sobrina, amiga de Ábalos fue lo que recordó. Andaba conparsimonia, con pasos amplios, las manos en el regazo y una mascarilla porque seguramentecree que puede coger un virus. Ays, si es que los hay muy hipocondríacos,verdad.
Me pareció, cuanto menos curioso, que dejaránque esta señorita anduviese ocultando el rostro en el Tribunal Supremo y que,además, no se permitiera sacar imágenes de la susodicha. Y esto ¿por qué? ¿Lachica es especial? Deberían dar una explicación quienes prohibieron a losmedios sacarle el rostro ese que tiene que es muy, pero que muy grande.
Una chica que dijo ser odontóloga colegiada,pero que a Ábalos que se sepa, no le hacía ningún tratamiento dental…vaya usteda saber qué tratos tenían esta señorita de veintipocos con un sujeto que lesaca unos cuarenta años. Ah, el amor, es ciego.
Y bueno, en ciernes el juicio al compositordel baile las chirimoyas, David Sánchez, el maestro hermano del presidente delGobierno. La Audiencia provincial de Badajoz resolverá antes del verano si fueenchufado en la diputación provincial con un puesto creado exclusivamente para él.
Ah, y pendientes estamos de si el JuezPeinado finalmente lleva a juicio a Begoña Gómez, mujer del presidente. El 16 de abril, dentro de apenasunos días, el magistrado determinará sí abre juicio oral, amplía la instrucciónseis meses más o bien archiva la causa.
A Begoña se le investiga por tráfico deinfluencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida, intrusismoprofesional y malversación, o sea, unos delitos sin mayor importancia.
Aahhh, la corrupción política. Qué entretenidaes, ¿verdad? Qué emocionante. Ya entiendo por qué está en crisis Netflix. Paraqué queremos ficción si la realidad es mucho más interesante o ¿no?