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El juego de los sillones está en plena efervescencia y el rapiñeo por un
Estas
¿EH Bildu tiene derecho a existir y proclamar sus consignas defendiendo la
El terrorismo de ETA no puede ser
Por favor, no se deje engañar por cantos de sirena y no dé
La solución
Pocos —imagino— habrán
La
El feminismo radicalizado, extremadamente ideologizado, pierde el sentido y también la razón de ser. Es un feminismo furibundo de trinchera enzarzado días tras día en una batalla permanente contra un enemigo invisible, que existe sobre todo en su imaginación. Afortunadamente, cada vez más mujeres se descuelgan de esta feroz versión femenina y dejan de sentirse representadas por esa caterva de voces que con frecuencia solo dicen sandeces. El catálogo de estupideces planteadas por la secretaria de Estado de igualdad no deja de aumentar día tras día. Si Pam dijera sus pamplinas en un bar con amigas tendría gracia, pero el problema es el altavoz que se le presta que multiplica su alcance… y hay mentes muy influenciables, mire usted.
Políticos que favorecen a amigos para obtener concursos públicos a cambio de suculentas comisiones. Para celebrar los negocios nada mejor que irse todos de fiesta, pero sin que falte de nada, que para eso está el dinero público, claro que sí. Parece que hay infinidad de documentos visuales, vídeos, fotos, mensajes de texto y de audio que ya obran en poder de la jueza que instruye el caso. Parece que el ya defenestrado Juan Bernardo Fuentes, “tito Beni”, ex diputado del PSOE, podría tirar de la manta y no ser tan fuerte como Luis Bárcenas. El caso lo tiene todo para concitar el interés público, pero francamente nuestra capacidad de sorpresa ya está más que colmada en este santo país.
España is different, ¿verdad que sí? Para salir corriendo, como ya anuncia Ferrovial que se muda a Amsterdam para ahorrarse unos 40 millones de euros en impuestos y para regirse bajo un marco jurídico más estable que en este reino de Taifas ibérico. Se nos está quedando un panorama de lo más emocionante. Eso lo diría un enfermo de optimismo. Un pesimista, que es un realista informado, posiblemente se fugaría igual que hace Ferrovial.
El daño ya está hecho y no puedo ni imaginar la angustia de todas esas víctimas cuyos agresores se han beneficiado de esta ley feminista. Ahora toca enmedarla, aunque el perjuicio es irreversible. Y ni siquiera son capaces de ponerse de acuerdo para solucionar el desaguisado lo antes posible. Posiblemente, la clave electoral esté sobrevolando las sedes de PSOE y PODEMOS. Estamos en un año con citas en las urnas. Tendremos elecciones autonómicas, municipales y nacionales, estas últimas posiblemente en diciembre.
La cagada no hace temblar los cimientos de la interesada coalición gubernamental. La dignidad habría hecho dimitir a Irene Montero, ergo me temo que mucha no debe tener. Ante su indignidad, Sánchez debería haberla cesado, pero tampoco lo ha hecho para evitar el colapso del ejecutivo en año electoral. Así que, en España seguiremos asistiendo al espectáculo legislativo con normas como la Ley del Solo sí es sí, la Ley de protección animal, la reforma de la Ley del aborto o más recientemente la Ley Trans, una legislación esta última que, ojalá, no tenga también en el futuro efectos no deseados. Aunque me temo que eso es ser demasiado optimista. La ciudadanía tendrá que hablar en las urnas. Veremos si es “un basta ya” o un “no pasa nada”. Veremos.
“La religión es el opio del pueblo”, dijo Karl Marx, intelectual y filósofo alemán del siglo XIX. No puedo estar más de acuerdo. Así pues, considero que la religión puede jugar un papel sano, si favorece una vida honesta, responsable y esperanzada; pero también puede convertirse en un arma que propicie la barbarie. Todo depende del fervoroso creyente, de quienes orienten su camino de fe y de cómo se construya su creencia.
Simplificando podemos decir que existen siete tipos de religión en el mundo. Por orden de seguidores estaría el cristianismo, el islam, el hinduismo, el budismo, el judaísmo, el taoísmo y el sintoísmo. Desde occidente consideramos que los musulmanes tienen una fe equivocada con Alá como Dios, Mahoma como profeta y el Corán como libro sagrado. Los musulmanes entienden que son los católicos y cristianos los equivocados. En el fondo, tanto da lo que piensen unos y otros. Lo importante es el respeto a las creencias de cualquiera mientras esas creencias no le radicalicen y le conviertan en un asesino.
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