Una de las características más visibles e importantes que tenemos los seres vivos-en concreto las pertenecientes a los mamíferos y algunas especies de reptiles- son las voces. Voces que en el caso de ellos el ser humano puede distinguir de quienes son y su procedencia. Las voces en los animales-digamos-irracionales solo conocen ellos su significado o los muy expertos biólogos-as, veterinarios-as y los que por supuesto viven cerca de su hábitat natural. Obviamente nosotros podemos atisbar los de otros nuestros congéneres sin ni siquiera conocer su idioma. Por ejemplo, el tono en que las expresan. Por otra parte, si lanzamos una voz en donde vivimos no hará el eco necesario, porque entre otras cosas los ruidos que hay, pero si nos trasladamos a un lugar en que estemos solos, y este sitio se encuentra entre montañas, en una cueva o en un túnel..., y no existe el menor ruido ahí sí que a muy buen seguro el eco se producirá. Un eco que puede tener mayor o menor resonancia, dependiendo del tono con que imprimamos a la voz. Las voces en los animales son más bien sonidos onomatopéyicos. En el fascinante y sensacional poemario «el eco de las voces» del excelente poeta CARLOS TEJERO «el eco de las voces» son todo palabras. Le ha editado y publicado enormemente bien la magnífica editorial CUADERNOS DEL LABERINTO de nuestra suprema amiga ALICIA ARÉS. Este «eco de las voces» es un libro de poemas, que trata varias temáticas en cada una de sus poesías. Podemos decir una misma no se repite en ningún otro poema. Esto lo pueden comprobar amigos y amigas internautas y oyentes de nuestras "Letras Encadenadas" lean el-los título-os de cada uno. Las construcciones de los poemas no siguen una forma ortodoxa, sino que nos podemos encontrar con poesías aparentemente escritas en prosa, pero que yo les aseguro que son enteramente poemas con seguramente más pureza que otros que puedan estar escritos en la forma tradicional con rima incluida. Continuando esta no es solamente literaria, sino que trata problemas de índole social actual como la «España vaciada». En algunos poemas se conjugan también los diversos versos con la historia. A raíz de lo que les acabo de decir CARLOS TEJERO no se ciñe solamente a la literatura también a las personas más desfavorecidas, excluidas, ninguneadas. Los versos son nítidos altavoces y protestonas voces, para que calen con total fuerza en esos politicastros, gestores incompetentes que no les prestan prácticamente atención, porque van a su asqueroso avío y hacen espurio caso a los que le pasan la mano sobre su espalda. CARLOS TEJERO es de no encasillarse en lo habitual de la poesía. Él saca, reclama, protesta por las injusticias, carencias que observa en su cotidianeidad. Esto es muy bueno, porque el "yo poético" porque amplia, extiende a otros campos sus versificaciones con lo que la poesía en general y sus poemas en particular se enriquecen, se llenan de calidad. De la misma forma que hay variedad de aspectos del ser humano estos los encontramos a la hora de expresarlos, pero todos tienen una característica común, que están en verso libre o blanco. En «el eco de las voces» hay dos protagonistas muy claros: uno es particular «el yo poético» y el otro es general: el ser humano. El libro de poemas gira totalmente en torno a ellos dos. Sobre su léxico les diré que es tremendamente sencillo y entendible, aunque esto no quiere decir que se lea de forma rauda o fluida, sino que no tenemos que acudir para nada al diccionario para saber la exacta significación de un vocablo. Yo cuando le disfruté leyendo lo fue pausadamente y para ver y comprender mejor lo que CARLOS TEJERO me quería decir. La lectura como les acabo de decir debe de ser muy sosegada y lánguida, pues con ella apreciamos, percibimos el mensaje del creador literario. El ritmo es una consecuencia de su lectura. «el eco de las voces» es un libro de poesía para leerse despacio. Si lo hacemos deprisa y sin fijarnos en lo que pretende decirnos hemos perdido lastimosamente el tiempo. El estilo es enteramente abierto, profundo y optimista. Hay un lugar en el para la esperanza. Los aforismos y las anáforas están muy presentes, al igual que obviamente que las metáforas. Nos transmite bastante. Hay que detenerse mucho en el fondo para alcanzar el exacto y buen paladar. Yo evidentemente se le recomiendo, porque les encantará la forma en que está construido y escrito y podrán saborear la variedad temática que lleva consigo. Por lo tanto, «el eco de las voces» de CARLOS TEJERO. Editado por la editorial CUADERNOS DEL LABERINTO dispone de un brillante lugar en uno de los estantes más vistosos de la biblioteca radiofónica-sonora en por supuesto "Letras Encadenadas".