Como vemos, la seducción tiene un carácter universal. Seducir está inscrito en la naturaleza humana y sus señales son instintivas. El proceso de seducción es una forma de llamar la atención, una disposición que activa la conducta y promueve actitudes para conectarse con el otro desde uno mismo, a través de la comunicación verbal y no verbal”
en su libro, Greene reconoce que el arte de la seducción “es un baile, en el que más allá de la belleza, mandan la inteligencia y la psicología”.