El enojo enceguece, la reconciliación abre los ojos
El rencor es el veneno que uno toma esperando que el otro se muera. La reconciliación que Jesús logró con su muerte y resurrección es el antídoto que salva las relaciones.
El enojo enceguece, la reconciliación abre los ojos
El rencor es el veneno que uno toma esperando que el otro se muera. La reconciliación que Jesús logró con su muerte y resurrección es el antídoto que salva las relaciones.