En Lucas 10, Jesús envía a setenta y dos discípulos a proclamar el Evangelio, destacando que todos los creyentes tienen una misión, un mensaje y una motivación. La misión es predicar, sanar y liberar en el nombre de Jesús. El mensaje es el Evangelio del Reino de Dios. La motivación es la seguridad de que nuestros nombres están escritos en el cielo, no por nuestros logros, sino por la gracia de Dios.