La Odisea, la película de Christopher Nolan, tiene entre otros méritos que medio mundo ande este verano hablando de la Edad del Bronce, de mitología, de Homero. Hay quien dice que traiciona la obra original, que el cineasta no ha comprendido al autor de la ‘Ilíada’ y la ‘Odisea’, o que ha distorsionado innecesariamente el relato y los personajes en su empeño por adaptar sus dilemas morales al mundo actual. En cambio, hay quien valora tres horas de cine al estilo del gran Hollywood. También hay quien recuerda que las adaptaciones no necesariamente tienen que ser fieles al texto en el que se basan. Al cabo, la literatura y el cine son dos criaturas diferentes, y merecen un juicio por separado, como ha dicho más de una vez Stephen King.
En este episodio de El Estrellero, el primero de la segunda temporada, hablamos del sitio arqueológico de Troya -declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1998-, situado en la colina de Hisarlik, cerca de Çanakkale (Turquía) y del estrecho de los Dardanelos. El yacimiento tiene nueve capas, de nueve etapas diferentes de la historia. Son nueve Troyas, que abarcan desde la Edad del Bronce temprana (~3000 a.C.) hasta la época romana. Cada capa representa una destrucción y reconstrucción de la ciudad. La séptima es la que más se asocia con la Guerra de Troya de Homero, ya que muestra señales de una destrucción violenta hacia 1180 a.C. Las primeras excavaciones del sitio, muy polémicas, fueron realizadas por el arqueólogo (aficionado) y empresario alemán Heinrich Schliemann en 1870.
Los consejos del guía Mehmet Yuceli para visitar Troya
-¿Cómo es el sitio arqueológico hoy?
-La primera impresión sorprende a muchos visitantes. No se encuentra una ciudad monumental como Éfeso o Pérgamo, sino una colina tranquila, abierta al viento, con restos de murallas, cimientos de casas y caminos de piedra que abarcan miles de años de historia. Una ciudad con mucha historia y un mito universal donde se fundaron 36 culturas en 9 capas... Si cerramos los ojos, lo que se escucha es el viento soplando entre los árboles, el canto de las cigarras en verano y, de vez en cuando, las explicaciones de un guía que señala una muralla de hace más de tres mil años. Desde algunos puntos se divisa la llanura que llegaba hasta el mar en la Antigüedad, y es fácil imaginar ejércitos, comerciantes y viajeros atravesando ese paisaje estratégico que controlaba el acceso entre el mar Egeo y el mar Negro.
-El sitio tiene en realidad nueve capas de nueve etapas diferentes de la historia.
-Ese es uno de los aspectos más fascinantes del yacimiento. Troya no fue una única ciudad, sino una sucesión de ciudades construidas unas sobre otras durante casi cuatro mil años. Troya VI, entre aproximadamente 1700 y 1250 a. C., fue una ciudad rica y fortificada, con impresionantes murallas de piedra y un intenso comercio internacional. Muchos arqueólogos creen que fue destruida por un terremoto. Sobre sus restos se levantó Troya VIIa, cuyos habitantes reforzaron las viviendas y almacenaron grandes cantidades de alimentos, señales que podrían indicar una situación de peligro o un posible asedio. Esa ciudad fue destruida hacia 1180 a. C., en una fecha muy cercana al periodo tradicional en el que los griegos situaban la Guerra de Troya. Por eso, si existió un conflicto histórico que inspiró a Homero, probablemente tendría más relación con Troya VI o, sobre todo, con Troya VIIa, aunque nunca se ha encontrado una prueba definitiva de que la guerra narrada en la Ilíada ocurriera exactamente como se cuenta.
-El tour desde Estambul es largo, de cuatro o cinco horas por trayecto. ¿Compensa esa excursión de un día o nos aconsejas otra forma de hacerlo?
-Es posible hacerlo en un solo día desde Estambul, pero es una jornada muy intensa. Entre el trayecto por carretera, el cruce del estrecho de los Dardanelos y la visita, se pasan muchas más horas viajando que recorriendo el yacimiento. Si el objetivo es simplemente decir “he estado en Troya”, puede compensar. Pero si se quiere disfrutar de la experiencia, merece la pena pasar una noche en Çanakkale. Eso permite visitar Troya con calma, recorrer el excelente museo y, si hay tiempo, acercarse también a la península de Galípoli, que tiene un enorme interés histórico y paisajístico.
-Las primeras excavaciones de Schliemann fueron muy agresivas, destruyendo una parte del sitio. ¿Qué se perdió?
-Schliemann excavó una enorme zanja atravesando el centro de la colina para llegar cuanto antes a las capas más profundas, convencido de que las más antiguas serían las de Homero. Con ese método destruyó buena parte de los niveles superiores, precisamente donde hoy se cree que estaban Troya VI y Troya VII, las candidatas más probables a inspirar la leyenda. Se perdió información arqueológica irrecuperable: edificios completos, relaciones entre las distintas capas y objetos cuyo contexto habría permitido comprender mucho mejor la evolución de la ciudad.
También en Turquía
-El yacimiento está cerca de Çanakkale y de la península de Galípoli (Gallipoli), un escenario importante de la I Guerra Mundial. ¿Son interesantes turísticamente?
-Sí, muchísimo. Çanakkale es una ciudad agradable situada junto al estrecho de los Dardanelos, con un animado paseo marítimo, castillos otomanos y el Museo de Troya muy cerca. Además, en su paseo se expone el caballo de madera utilizado en la película Troya (2004), convertido en una curiosa atracción turística. La península de Galípoli, por su parte, es uno de los lugares de memoria histórica más importantes del mundo. Allí tuvo lugar, entre 1915 y 1916, la campaña de Galípoli durante la Primera Guerra Mundial, en la que combatieron tropas del Imperio Otomano contra fuerzas británicas, francesas, australianas y neozelandesas. Hoy pueden visitarse trincheras, cementerios militares, monumentos y centros de interpretación en un paisaje de gran belleza junto al mar. Muchos viajeros consideran que combinar Troya y Galípoli en el mismo viaje ofrece una perspectiva única: en apenas unos kilómetros se recorren escenarios vinculados a dos conflictos separados por más de tres mil años, uno convertido en mito universal y otro perfectamente documentado por la historia.
En este episodio participan Bilge Cerah Sunal, guía turca con treinta años de experiencia, y Juan Ignacio García Garzón, cinéfilo y crítico de teatro.
Troya está justo en frente de la península de Gallipoli, separados por el estrecho de los Dardanelos, escenario de la batalla de la Primera Guerra Mundial. Ambas excursiones suelen comercializarse por unos 150 euros cada una (un día desde Estambul). Si quieres saber más sobre la adaptación de Nolan te recomiendo este artículo de Miguel Ángel Barroso.Sintonía El Estrellero: IA, con Lyria 3/Gemini y Sunno.
Lo más oído en la primera temporada
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