En el mundo de hoy cada vez menos personas gustan de escuchar o de practicar el verdadero Evangelio. Sobre todo para muchos jóvenes no es algo que está de moda, lo consideran obsoleto, pero se ha comprobado que ha sido lo que ha perdurado a través de la historia de la humanidad por encima de toda oposición de las tinieblas en el mundo de los hombres. Hoy más que nunca el Evangelio es urgente, vigente y pertinente.