El verdadero cambio no depende del Senado, está en manos de la ciudadanía que con su voto decidirá si el bicameralismo producirá gobernabilidad y responsabilidad pública.
El verdadero cambio no depende del Senado, está en manos de la ciudadanía que con su voto decidirá si el bicameralismo producirá gobernabilidad y responsabilidad pública.