Óscar de Paula siempre marcó goles, pero la mayoría los hizo saliendo del banquillo. Sin embargo, el gol más importante de su carrera lo logró siendo titular y en Champions League. El delantero realista marcó el tanto que permitió al equipo acceder a los octavos de final de la Champions League de la temporada 2003-2004. Y salió en el once inicial porque Kovacevic fue expulsado en el partido anterior, ante el Olympiakos. Y Raynald Denoueix apostó por De Paula para un partido en el que la Real debía, como mínimo, lograr el empate. Y este gol supuso eso, el empate que colocaba a la Real entre los 16 mejores equipos de Europa.