Altamira es el primer lugar donde se descubre el arte de las cavernas reúne obras de todo el tiempo paleolítico permitiendo conocer aspectos del entorno espacial y temporal, uno de los hallazgos que cambiaron la historia de la humanidad. La creación de escenas integrando varias figuras, el uso de relieves propios de la cueva para generar volúmenes y la perfección en la técnica del grabado, que consigue claroscuros con sólo dos pigmentos, el negro del carbón vegetal y el rojo de óxidos, hacen única esta cueva.