Lizeth Correa quería ser piloto. Pero no tienes que ser la que maneja el avión para poder subirte en él y conocer el mundo. Con su empresa, Tropic Kit, Lizeth y su esposo, Jaime, han podido compartir con paladares de todo el mundo los sabores de nuestra región. En el camino, la vida les ha puesto muchas piedras... pero también, muchos limones.