Me pregunto por qué, Alsina, no iba a dirigirme yo a la nación. Ya sé que es una fórmula pervertida y trivializada. Cualquiera se dirige a la nación con un vídeo doméstico, casi siempre para empatizar consigo mismo. Y para presumir de modestia. Presumir de modestia, qué cosas. Es mejor que todos los españoles se dirijan a la nación cuando antes solo lo hacía uno.