A principios de verano de 2020, un inmueble de Santander, sufrió un brote con 16 contagiados en 4 viviendas, las cuales se encontraban conectadas a través de los baños por un conducto de ventilación compartido. En aquellos días había muy pocos contagios en la ciudad, esta circunstancia llamó la atención de un vecino.