Vamos viviendo, vamos pasando por las diversas facetas de este mundo, formación, adquisición de cultura, trabajos, proyectos, relaciones amistosas, sensuales, de cooperación y al final está EL SEPULCRO. LA CAJA. EL AGUJERO.
Y no sabemos del todo qué habrá detrás, pero ud se afana, se empecina, se reafirma en permanecer y permanecer cuando sabe muy bien, que NO SE VA A QUEDAR AQUI.
SI, CUANDO UD TRASPASE EL UMBRAL ETERNO NADIE LO PODRÁ AYUDAR: NI SUS AMIGOS DEL BAR O DE LA TABERNA, NI IDEAS POLITICAS, NI PARIENTES, NI PODEROSOS. Nadie escapará de esta fatalidad. Ni siquiera los ateos, los que se burlan de Dios ni los risueños. TODOS AQUELLOS QUE HOY SE BURLAN TORPEMENTE DE DIOS... MAS TARDE LLORARÁN HASTA RECHINAR DIENTES.