En El Mañana, Alfredo Zaiat analizó las últimas estadísticas de pobreza e indigencia que marcan un 36% y un 8% respectivamente. Estos datos, cruzados con una tasa de inflación que, desde enero hasta la actualidad marca un 60%, genera una pobreza de tipo monetaria. La conjunción de inflación, precios y salarios bajos, tienen como consecuencia una calidad de vida deteriorada en un porcentaje muy elevado de la población que se ve reflejada en los nuevo índices.