Hace unos días las lavadoras del Centro de Aislamiento en Jatibonico detuvieron sus motores, unas por el paso de los años y otras porque no cesan su batalla contra la Covid-19, la tensa situación, en unos segundos encontró manos solidarias prestas a contribuir, en el taller de Orileris Esquijaroza Martínez no se apagaron las luces ese día, al amanecer el trabajo estuvo terminado.