El negocio de dominar los sueños lúcidos mediante apps.
Sufres una pesadilla…
Te persiguen, caes al vacío, te sale un puma negro al paso…
Y de repente, en medio del pánico, una vocecilla te susurra en la cabeza: Tranquilo, esto no es real…estás soñando.
Esa fractura en la lógica onírica se llama ‘sueño lúcido’.
Si consigues darte cuenta de que estás soñando y tomar las riendas de esas fantasías, las reglas cambian.
Puedes transformar a ese puma negro en una pequeña hormiga y volar…
O simplemente, despertarte cuando la cosa se pone fea.
Tres millones de personas buscan cada mes en Youtube cómo manipular los sueños.
El sueño lúcido es un fenómeno documentado, que la mitad de la población experimenta, al menos, una vez en su vida.
Aunque solo uno de cada mil, lo tiene de forma regular.
En pleno 2025, el sueño lúcido podría ser una nueva industria que ya factura 312 millones de dólares sólo en Estados Unidos.
Una industria que promete vendernos el control sobre nuestras horas de inconsciencia.
Las apps de entrenamiento onírico ya lideran este mercado.
Karen Konkoly es una investigadora de la universidad del Noroeste en Estados Unidos.
En octubre del 2024 publicó un estudio que ha revolucionado este sector.
Hasta entonces, provocar un sueño lúcido requería de: laboratorios con polisomnografía, técnicos monitorizando tus fases REM y más cosas.
Konkoly demostró que una simple app del móvil multiplica por tres la frecuencia de los sueños lúcidos.
Los participantes en su investigación registraron de media, dos episodios semanales.
Este método combina entrenamiento cognitivo antes de dormir con señales auditivas durante la fase REM.
Sería algo así:
Te acuestas repitiendo mentalmente: La próxima vez que sueñe, sabré que estoy soñando.
La App monitoriza cada movimiento de tu cuerpo mediante los mismos sensores que cuentan tus pasos.
Si detecta que te has removido en la cama, pausa las señales auditivas porque interpreta que tu sueño está alterado.
Al final, cuando ya llevas un buen rato quieto, emite el sonido distintivo.
Señal de que has entrado en la fase Rem profunda.
Se supone que el cerebro escucha ese sonido, lo reconoce y hace clic: Vale, estoy soñando.
Por otro lado, un estudio del laboratorio de Martin Dresles en los Países Bajos analizó muchos electroencefalogramas de soñadores lúcidos en todo el mundo.
Para él, el cerebro no está ni dormido ni despierto…se halla en un tercer estado.
El neurocientífico Ken Paller es otro de los que se sube a este carro del auge del control de los sueños lúcidos.
En el 2021, su equipo logró algo que parecía imposible: comunicarse con personas mientras soñaban.
Los durmientes respondieron a preguntas matemáticas simples, moviendo los ojos según unos patrones específicos.
Por último, el 40 por ciento de la generación Z reconoce que padece terrores y dificultades relacionadas con el sueño, tres veces por semana.
El triple que hace cinco años.
¿Por un exceso de sobre estimulación sensorial?
Veamos cómo avanza este lúcido negocio que acaba de despertar.