Unas navidades de miedo. Más allá de Papá Noel y de los Reyes Magos. Las otras criaturas olvidadas.
Felices fiestas, es navidad, la estación de las luces.
Aunque también guarda su lado oscuro.
Más allá de Papá Noel, de los reyes magos y del consumismo de estas fechas.
En este vídeo nos adentraremos en sus olvidados monstruos aterradores, entidades misteriosas y en otras tradiciones inquietantes.
Pasen y vean, a pesar de que los grandes almacenes no quieren que los recordemos.
Los Jólasveinar son originarios de Islandia.
Forman parte de una de las tradiciones navideñas más extrañas de Europa.
Y no son precisamente como los entrañables siete enanitos.
Estos trece trolls, con aspecto de duendes, aportan un toque inquietante a las fiestas.
Hicieron su primera aparición allá por el siglo 17 en un poema.
Durante los 13 días previos a la Navidad, estos personajazos descienden de las montañas para hacer de las suyas.
Cada uno tiene su propio nombre y una habilidad particular.
Viven en una cueva de montaña junto a sus singulares padres.
Sus progenitores no son un buen ejemplo, precisamente.
El padre es un holgazán empedernido y la madre, una giganta temible, con un voraz apetito por los niños traviesos.
Los que se portan mal acaban formando parte de su guiso.
Entre los hijos, destaca ‘lamedor de cucharas’ que limpia los utensilios con su lengua.
Golpea puertas, disfruta dando portazos como un adolescente furioso.
Y el ladrón de salchichas hace honor a su nombre.
Además de los padres y los hijos, esta familia cuenta con una mascota aterradora.
El gato de Yule, negro y gigante.
La tradición dice que devora a los niños que no reciben ropa nueva en Navidad.
Pasemos a la figura de Nisse.
Un pequeño ser barbudo con un gorro rojo puntiagudo y una presencia siniestra.
Habita en las granjas y aparenta ayudar con las tareas diarias.
Pero, a cambio de echar una mano, exige que le den mantequilla o…se vengará.
Tanto, que existe un relato precisamente titulado: Cuando el Nisse no recibió mantequilla en navidad.
Donde una traviesa niña alteró su comida y éste personaje decide castigar al granjero, acabando con su vaca más valiosa.
Entre otras desgracias.
En el folclore escandinavo le conocen como Tomte.
Con la llegada del Año Nuevo aparece otra figura aún más perturbadora.
Un ser alto, cubierto con una túnica y con una cabeza de caballo.
Por si fuera poco, va acompañado de un grupo que entona cánticos espeluznantes.
No son el tipo de visita que desearíamos que tocase a nuestra puerta para felicitarnos las fiestas.
Desde Turquía y Bulgaria llegan los Kalli kanzaros.
Unas criaturas similares a un bigfoot demoníaco.
Se esconden en las calles y plantean acertijos a los transeúntes.
Si no aciertan con su respuesta, el castigo que les espera será el de un sueño helado y eterno.
Estas entidades pueden imitar voces conocidas para atraer a sus víctimas.
En Grecia, les describen como duendes peludos con colmillos y cuernos.
Y pasan la mayor parte del año bajo tierra.
Durante el Adviento emergen para sembrar el caos.
Viajamos hasta Alemania por donde puede aparecer Frau Perchta.
Suele manifestarse como una diosa hermosa o como una anciana aterradora.
Todo depende de cómo te hayas portado.
A los que han sido buenos, les concede bendiciones y a los desobedientes…
Les espera un castigo ejemplar.
Sólo os diré que empieza por abrirles el vientre…
De hecho, su nombre significa: la brillante porque suele ocultar un cuchillo bajo su falda.
Ahora veremos al Influencer más conocido del mal en navidad: Krampus.
Una de las criaturas navideñas más temidas en Europa.
Su nombre proviene de la palabra alemana: Krampen y quiere decir ‘garra’.
Surge la noche del 5 de diciembre.
Y castiga a los pequeños que se han portado mal.
Mientras San Nicolás recompensa a los buenos, Krampus les reparte carbón y velas de abedul.
Este ser arrastra unas cadenas que hace sonar para infundir miedo.
Y mete a los niños traviesos en su saco.
En 1923, Austria prohibió la tradición de Krampus.
Y hasta hicieron campañas oficiales para erradicar su nombre de la navidad.
Finalmente, el cine y la tradición han revivido su terrible figura.
En Croacia, Krampus aparece encadenado.
A los buenos les concede una rama dorada y a los traviesos les deja una rama plateada, como advertencia.
En el siglo 19, las postales de Krampus se volvieron populares.
Y en el 2004 su fama se extendió por Estados Unidos, donde le dedicaron películas, series y cómics.
Con todo, en Europa sigue siendo el anti- santa Claus original.
El recordatorio ancestral de que la navidad puede dar miedo.
¿Y qué opináis vosotros?
¿Qué personaje de los que hemos visto os daría más miedo?
¿De cuál saldríais huyendo más rápido si os lo encontraseis por la calle en navidad?
La navidad, esa época de luces, decoraciones y felicidad.
Pero sin olvidarnos que estas criaturas siguen habitando el imaginario popular.
Cada lugar y cultura tiene las suyas propias.
Sirven como moraleja, para ser más precavidos y no fiarnos de los extraños ni siquiera en estas fechas.
Feliz navidad…de pesadilla.