La antigua y actual cuestión Homérica. Los autores fantasmas de la Odisea
Pilar Folgado Tim Beniyork
• Christopher Nolan ha necesitado cámaras IMAX, estrellas internacionales y cientos de millones de dólares para reconstruir La Odisea.
• Pero hace casi tres mil años, alguien levantó ese universo utilizando únicamente palabras.
• Inventó cíclopes.
• Desató tempestades.
• Sedujo a los hombres con el canto de las sirenas.
• Convirtió el regreso de un soldado en la aventura más influyente de Occidente.
• Creemos conocer el nombre de aquel creador.
• Homero.
• Sin embargo…No sabemos quién fue.
• Tampoco dónde nació.
• Ni cuándo vivió exactamente.
• Ni siquiera podemos demostrar que haya existido.
• Homero es uno de los autores más célebres de la historia.
• La tradición le atribuye dos monumentos literarios.
• La Ilíada, centrada en la cólera de Aquiles durante la guerra de Troya.
• Y La Odisea, el prolongado regreso de Odiseo a Ítaca.
• Entre ambas suman cerca de veintiocho mil versos.
• Durante siglos se afirmó que fueron compuestas por un poeta ciego.
• Un anciano prodigioso que recorría el mundo griego recitando sus epopeyas.
• Varias ciudades se disputaron el honor de haberlo visto nacer.
• Esmirna, Quíos, Colofón, Argos, Atenas, Rodas y Salamina figuraron entre las candidatas.
• Era una competición muy cómoda.
• Ninguna podía demostrarlo.
• Los retratos clásicos tampoco aclaran el enigma.
• Las famosas esculturas de Homero fueron realizadas siglos después de su supuesta muerte.
• No reproducen un rostro verdadero.
• Representan una idea.
• El sabio.
• El poeta.
• El vidente ciego que contempla lo que los demás no pueden ver.
• Incluso su nombre resulta sospechoso.
• Algunos autores antiguos lo relacionaron con la ceguera.
• Otros lo asociaron con la condición de rehén.
• También se ha propuesto que designaba a un cantor, un compilador o un miembro de alguna agrupación poética.
• Ninguna interpretación ha cerrado el debate.
• La oscuridad comienza mucho antes de Homero.
• Los acontecimientos de La Ilíada se sitúan en una remota Edad del Bronce.
• La guerra de Troya, si tuvo un núcleo histórico, pudo desarrollarse hacia los siglos XIII o XII antes de Cristo.
• Pero los poemas homéricos adoptaron su forma conocida varios siglos más tarde.
• Probablemente entre finales del siglo VIII y el VII antes de nuestra era.
• Entre el mundo narrado y la composición mediaba un océano de tiempo.
• Cuatro o cinco siglos de guerras, migraciones, derrumbamientos y recuerdos deformados.
• La civilización micénica había desaparecido.
• Sus palacios se habían incendiado.
• La escritura Lineal B dejó de utilizarse.
• Grecia atravesó una etapa de profundas transformaciones.
• Y las hazañas de los antiguos sobrevivieron en un soporte muy frágil.
• La memoria humana.
• Generaciones de cantores transmitieron relatos sobre Aquiles, Héctor, Agamenón y Odiseo.
• No recitaban necesariamente un texto inmutable.
• Trabajaban con escenas conocidas.
• Conservaban genealogías.
• Dominaban ritmos, epítetos y fórmulas.
• Podían alargar una actuación.
• También podían abreviarla.
• Adaptaban el relato a la ocasión y al público.
• Aquello no era repetir una grabación.
• Era reconstruir el poema cada vez que se interpretaba.
• Por eso Aquiles aparece como “el de los pies ligeros”.
• Atenea es “la de ojos de lechuza”.
• El mar recibe el extraño color del vino.
• Y la aurora surge una y otra vez con sus dedos de rosa.
• Esas expresiones no eran simples adornos.
• Encajaban dentro del hexámetro.
• Permitían ganar tiempo.
• Ayudaban al cantor a mantener el ritmo mientras preparaba el verso siguiente.
• A comienzos del siglo XX, el investigador estadounidense Milman Parry estudió este lenguaje repetitivo.
• Descubrió que la poesía homérica estaba construida mediante un complejo sistema de fórmulas.
• Tras su muerte, su discípulo Albert Lord continuó la investigación.
• Lord observó a cantores tradicionales de los Balcanes.
• Algunos podían improvisar narraciones de miles de versos sin leer un manuscrito.
• Cada representación mantenía el argumento esencial.
• Pero ninguna era idéntica a la anterior.
• La comparación revolucionó los estudios clásicos.
• Homero dejó de parecer un escritor sentado frente a un pergamino.
• Empezó a parecer el heredero de una inmensa maquinaria oral.
• Pero entonces surge la gran pregunta.
• ¿Pudo un solo poeta ordenar todo aquel material y convertirlo en dos obras monumentales?
• Ahí comienza la llamada cuestión homérica.
• En 1795, el filólogo alemán Friedrich August Wolf publicó sus Prolegómenos a Homero.
• Wolf dudaba de que poemas tan extensos hubieran sido concebidos y preservados como libros en una época de escritura limitada.
• Propuso que originalmente existían cantos separados.
• Según su hipótesis, aquellos fragmentos fueron reunidos y organizados mucho después.
• La conmoción fue enorme.
• Homero dejó de ser únicamente un poeta.
• Se convirtió en un enigma.
• Durante el siglo XIX, los especialistas se dividieron en dos grandes facciones.
• Los unitarios defendían la existencia de una mente creadora.
• Veían en cada poema una arquitectura demasiado precisa para ser accidental.
• Los analíticos buscaban costuras, interpolaciones y contradicciones.
• Para ellos, las epopeyas eran el resultado de numerosas manos.
• Una especie de catedral construida durante generaciones.
• Y las grietas no faltaban.
• Algunos personajes mueren y después parecen regresar.
• Determinados objetos pertenecen a épocas distintas.
• Los guerreros utilizan armas de bronce, pero aparecen costumbres posteriores.
• La sociedad descrita mezcla instituciones micénicas con prácticas propias de la Edad del Hierro.
• Los poemas conservan palabras muy antiguas junto a otras más recientes.
• Incluso combinan diferentes dialectos griegos.
• Predomina el jónico.
• También aparecen rasgos eólicos y formas arcaicas.
• Es como encontrar en una misma novela expresiones medievales, renacentistas y contemporáneas.
• Pero las contradicciones no demuestran por sí solas la existencia de muchos autores.
• Un único poeta pudo heredar materiales de épocas diferentes.
• También pudo conservar fórmulas antiguas porque encajaban bien en el verso.
• La tradición oral no elimina al creador individual.
• Le proporciona las herramientas.
• La disputa se vuelve todavía más intrigante cuando comparamos las dos epopeyas.
• La Ilíada es feroz, concentrada y trágica.
• Su mundo está dominado por la guerra, el honor y una muerte inevitable.
• La Odisea resulta más viajera, fantástica y doméstica.
• Habla del engaño, la identidad, la familia y el deseo de regresar.
• Sus estructuras tampoco son iguales.
• La Ilíada aprisiona una guerra de diez años dentro de unas pocas semanas.
• La Odisea desordena el tiempo.
• Comienza cuando Odiseo lleva años desaparecido.
• Después retrocede.
• El propio héroe relata una parte de sus aventuras.
• Es una narración dentro de otra narración.
• Un mecanismo que probablemente encantaría a Nolan.
• Algunos especialistas creen que ambas obras pudieron proceder de poetas distintos.
• Quizá pertenecieron a la misma tradición.
• Tal vez fueron compuestas con varias décadas de separación.
• Otros sostienen que un solo autor fue capaz de cambiar de registro, tema y tono.
• También existe una tercera posibilidad.
• Que “Homero” designe al gran poeta que dio forma decisiva a una tradición colectiva.
• No habría inventado todas las historias.
• Pero habría seleccionado, ensamblado y perfeccionado el conjunto.
• Sería autor y heredero al mismo tiempo.
• Una hipótesis más provocadora apareció en el siglo XIX.
• El escritor Samuel Butler defendió que La Odisea pudo haber sido compuesta por una mujer siciliana.
• Interpretaba la relevancia de Penélope, Nausícaa y otros personajes femeninos como indicio de una autora.
• La propuesta resultó sugerente.
• También carece de pruebas concluyentes.
• Homero podía ser uno.
• Podían ser varios.
• Incluso pudo haber una mujer detrás de alguno de los poemas.
• El expediente permanece abierto.
• Tampoco sabemos cuándo quedaron fijados por escrito.
• El alfabeto griego comenzó a extenderse hacia el siglo VIII antes de Cristo.
• Es posible que la escritura ayudara a organizar composiciones orales cada vez más extensas.
• Un poeta pudo dictarlas.
• Un escriba pudo registrarlas.
• Varias versiones pudieron coexistir durante generaciones.
• La tradición posterior aseguró que el gobernante ateniense Pisístrato ordenó recopilar los poemas en el siglo VI antes de Cristo.
• Es la célebre “recensión pisistrátida”.
• Sin embargo, los testimonios son tardíos y su alcance continúa discutido.
• Quizá Atenas no creó un texto definitivo.
• Tal vez solo reguló su recitación durante las fiestas Panateneas.
• Allí, distintos rapsodas interpretaban episodios de manera ordenada.
• El poema ya no pertenecía únicamente al cantor.
• Empezaba a pertenecer a la ciudad.
• Siglos después, los eruditos de la Biblioteca de Alejandría compararon manuscritos y variantes.
• Zenódoto preparó una de las primeras ediciones críticas.
• Aristarco de Samotracia examinó versos dudosos y trató de depurar el texto.
• La división tradicional de cada epopeya en veinticuatro cantos también se consolidó en el ambiente alejandrino.
• Esos sabios no recibieron una obra intacta.
• Encontraron versiones, diferencias y líneas sospechosas.
• Tuvieron que decidir qué era auténtico.
• También qué debía ser descartado.
• Aquello que hoy llamamos “el texto de Homero” es el superviviente de una prolongada selección.
• Primero hablaron los guerreros y los navegantes.
• Después cantaron los poetas.
• Más tarde escribieron los copistas.
• Finalmente corrigieron los filólogos.
• Cada época dejó una huella.
• Cada transmisión pudo alterar una palabra.
• Cada intérprete sostuvo el poema y, al mismo tiempo, lo transformó.
• Por eso la cuestión homérica no consiste únicamente en preguntar si Homero existió.
• La pregunta es mucho más incómoda.
• ¿Qué significa ser autor de una historia creada durante siglos?
• Nolan firma su película.
• Conocemos a sus intérpretes.
• Podemos consultar el presupuesto, el rodaje y los títulos de crédito.
• La epopeya original no ofrece ese consuelo.
• No conserva contratos.
• No guarda borradores.
• No posee una primera edición.
• Su autor desaparece justo cuando intentamos mirarlo.
• Quizá existió un genio llamado Homero.
• Quizá dos poetas excepcionales compusieron obras diferentes.
• Tal vez una multitud de voces terminó fundida bajo un único nombre.
• No podemos dictar sentencia.
• Y ahí reside su fascinación.
• La Odisea narra el esfuerzo de un hombre por recuperar su identidad.
• Pero la identidad de quien contó ese viaje se perdió para siempre.
• Odiseo consiguió regresar a Ítaca.
• Homero, en cambio, continúa desaparecido.