Una buena amistad tiene gran valor, sobre todo cuando a través de la amistad podemos ayudar a nuestros semejantes. Estimando a personas a quienes halagamos sus virtudes o advertimos sus defectos. En la historia de hoy conoceremos a Don Tarsicio, cuyo defecto era reperir constantemente que lo pasado era mejor y no disfrutaba cada época de la vida y sus encantos.