La fuga al Athletic de Joseba Etxeberria provocó que la Real tuviera que blindar a sus jóvenes estrellas ya desde edad juvenil. Fue lo que hizo con Mikel Aranburu, que antes incluso de debutar en el Sanse ya despertó el interés del equipo bilbaíno. Aranburu fue uno de los primeros futbolistas en firmar las famosas cláusulas anti-Athletic, que, simplemente, ponían una cláusula de rescisión superior en el caso de que fuera este el equipo que se hiciera con sus servicios. Quien después fue capitán y leyenda txuri urdin tuvo claro desde muy joven dónde quería triunfar.