
Sign up to save your podcasts
Or


Si alguna vez ha habido un amor verdaderamente motivador es el de Jesucristo, que aparte del perdón de nuestros pecados nos ha abierto la posibilidad a una eternidad con Él: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros en que siendo aún pecadores Cristo murió por nosotros”, “nosotros le amamos a Él porque Él nos amó primero” (Romanos 5:8).
Esto automáticamente se convierte en una deuda de amor y gratitud que debería de ser reconocida en nuestro corazón. Al tener una deuda con Dios, que además es impagable, pero que fue lo suficiente para perdonar todos nuestros pecados y clavarlos en la cruz; nuestra gratitud, amor y obediencia se convierten en la única forma de devolverle a Él todo lo que hizo y sigue haciendo por nosotros.
By Nueva Arca de NoéSi alguna vez ha habido un amor verdaderamente motivador es el de Jesucristo, que aparte del perdón de nuestros pecados nos ha abierto la posibilidad a una eternidad con Él: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros en que siendo aún pecadores Cristo murió por nosotros”, “nosotros le amamos a Él porque Él nos amó primero” (Romanos 5:8).
Esto automáticamente se convierte en una deuda de amor y gratitud que debería de ser reconocida en nuestro corazón. Al tener una deuda con Dios, que además es impagable, pero que fue lo suficiente para perdonar todos nuestros pecados y clavarlos en la cruz; nuestra gratitud, amor y obediencia se convierten en la única forma de devolverle a Él todo lo que hizo y sigue haciendo por nosotros.