El pancracio fue un antiguo deporte de combate griego que combinaba boxeo y lucha, destacándose por su brutalidad y pocas reglas. Los competidores usaban una amplia gama de técnicas, desde golpes y patadas hasta llaves y estrangulaciones, con el objetivo de someter al oponente. Considerado uno de los eventos más populares y peligrosos de los Juegos Olímpicos de la Antigüedad, el pancracio refleja la dureza del entrenamiento físico en la cultura griega y es visto como un precursor de las artes marciales mixtas modernas.