La iniciativa en el boxeo no consiste en una agresividad ciega ni en lanzar golpes sin control, sino en imponer las condiciones de tiempo, ritmo y distancia para obligar al rival a pelear bajo tus reglas. Quien toma la iniciativa domina el aspecto psicológico y fisiológico del combate: su cerebro ejecuta una acción ya planificada, mientras que el oponente pierde fracciones de segundo vitales intentando reaccionar y descifrar la situación. Ya sea atacando primero, interceptando la intención del rival antes de que despegue su golpe, o provocando su ataque mediante amagos para contraatacar, el boxeador que lleva la iniciativa es quien dicta todo lo que sucede sobre el ring. Capitulo completo breve tiempo disponible, siguenos para mas en el legado del jab.
Jorge Drouillas