En el sparring, los tres conflictos críticos se resumen en la gestión ineficiente de la distancia frente a rivales con mayor alcance, la falta de una defensa activa y multidimensional ante combinaciones en la corta distancia, y el colapso de la organización técnica debido a una deficiente dosificación de la energía y pérdida de enfoque bajo presión. Estos problemas transforman el combate en un intercambio reactivo de golpes, donde se pierde la capacidad de anticipación y se cede el control del ritmo al oponente, resultando en una vulnerabilidad constante y un agotamiento prematuro. Nuevo capitulo del podcast del legado del jab