El problema de la guardia pasivaSi solo te cubres y no te mueves ni golpeas, te conviertes en un saco de boxeo humano. Pierdes el control, dejas que el otro piense y tus brazos se cansan de recibir golpes, la guardia siempre debe estar lista para salir disparada, no solo para esconderse. siguenos para mas en el legado del jab.