En Caracas, entre 2010 y 2013, circularon unas cajas misteriosas. Selladas, pesadas, movidas en silencio por apartamentos, estacionamientos o parajes solitarios, pocos transitados. Nadie preguntaba qué llevaban. Pero se conocía su destino final. Terminaban en manos de la entonces tesorera de la Nación, Claudia Díaz Guillén y de su esposo Adrián José Velásquez Figueroa, el capitán Guarapiche.
Así comienza esta investigación de El Pitazo sobre el auge y caída de la enfermera de Hugo Chávez. César Batiz, periodista y director de El Pitazo, nos resume a continuación qué descuido llevó a la captura de Guillén.