Desarrollado por primera vez en 1959 e introducido en la década de 1960 como un analgésico endovenoso, el fentanilo se utiliza como anestésico y también para aliviar los dolores agudos provocados por una cirugía o una condición de salud compleja que genere dolor crónico. Sin embargo, en las décadas de 1970 y 1980, su uso se expandió a otros fines, especialmente recreativos y, en la actualidad, se ha convertido en un problema de salud pública en EE.UU.
Según una investigación publicada en la revista Addiction, en ese país la proporción de muertes por sobredosis de fentanilo combinado con otras sustancias estimulantes, aumentó más de 50 veces entre 2010 y 2021, pasando del 0,6 % de los fallecimientos al 32,3 %. De acuerdo con la publicación, los fallecimientos por esta mezcla durante la llamada “cuarta ola” de la crisis por sobredosis de opioides en ese periodo pasaron de 235 a 34.429.